Cómo quitar la contraseña a un PDF
Extractos del banco, nóminas y facturas suelen llegar con candado. Escribir la contraseña cada vez es pesado, y algunos programas ni siquiera pueden abrirlos. Esto es lo que tiene tu PDF y cómo quitarlo.
Dos tipos de candado
Un PDF puede tener una contraseña para abrirlo (contraseña de usuario): sin ella el contenido está cifrado y no se puede leer nada. O puede abrirse con normalidad pero llevar permisos (contraseña de propietario) que prohíben imprimir, copiar texto o editar.
El segundo tipo es mucho más débil de lo que parece: el documento ya se puede leer, y los permisos son una norma que los visores aceptan respetar. Por eso quitar las restricciones no necesita ninguna contraseña.
Si conoces la contraseña
Abre el PDF en Desbloquear PDF, escribe la contraseña una vez y guarda la copia: se abre en cualquier sitio sin volver a pedirla. Es totalmente legítimo con tus propios documentos: tu extracto bancario no deja de ser tuyo por estar cifrado.
Conserva el original si el documento puede tener que presentarse tal como lo recibiste; algunas instituciones comprueban que el archivo no se ha modificado.
Si la olvidaste
Los PDF modernos se cifran con AES-256. Con una contraseña larga, probar todas las combinaciones llevaría más tiempo que la edad del universo, prometa lo que prometa una web. Las herramientas que dicen «romper cualquier PDF» o solo quitan los permisos (que no necesita romper nada) o prueban listas de contraseñas comunes, que solo funcionan con las débiles.
Lo realista: busca la contraseña en el correo o la carta que acompañaba al documento (los bancos suelen usar tu número de documento o tu fecha de nacimiento) o pide al remitente una copia sin protección.
Cuándo no hacerlo
Quitar la protección de un documento que no tienes derecho a leer o modificar (un archivo confidencial ajeno, material con derechos de autor que solo puedes ver) puede ir contra la ley y contra las condiciones con las que lo recibiste. Úsalo con documentos tuyos o que tengas derecho a usar.
La próxima vez
Si eres tú quien protege un documento, apunta la contraseña en tu gestor de contraseñas en el momento de crearla. Para compartir un PDF protegido, envía la contraseña por un canal distinto al del archivo: un mensaje, no el mismo correo.