Cómo proteger un PDF con contraseña de verdad
Una nómina, un informe médico, un contrato con tus datos bancarios: hay PDF que no deberían poder leerse por quien los encuentre en un correo. Una contraseña ayuda, si es el tipo de protección adecuado con el tipo de contraseña adecuado.
Cifrado, no solo un candado
Una contraseña para abrir cifra el contenido: sin ella, el archivo es ruido ilegible. Los permisos (no imprimir, no copiar) son solo una instrucción que los visores aceptan cumplir; no ocultan nada. Si lo que buscas es confidencialidad, lo que importa es la contraseña para abrir.
Usa cifrado AES-256, el estándar actual del PDF. Los métodos antiguos (RC4, 40 bits) se rompen en minutos y todavía los ofrecen algunos programas viejos. Proteger PDF de CLEKARA usa siempre AES-256.
La contraseña es el punto débil
Un cifrado fuerte con la contraseña «1234» no protege nada: cualquiera que pruebe contraseñas comunes entra al momento. Usa al menos 12 caracteres, mejor 16, mezclando palabras, números y símbolos, o deja que un generador de contraseñas te cree una.
No reutilices la contraseña de tu correo o de tu banco para un documento: si se filtra la del documento, no debería abrir nada más.
Compartir la contraseña
Enviar el PDF y su contraseña en el mismo correo es como pegar la llave en la puerta. Envía la contraseña por otro canal (un mensaje, una llamada) o acordadla de antemano.
Para documentos que mandas a menudo a la misma persona, acordad un patrón que solo conozcáis vosotros, en lugar de escribir la contraseña en el mensaje cada vez.
Errores que lo dejan abierto
Guardar una copia sin proteger en una carpeta compartida o en los enviados del correo. Subir el original confidencial a una herramienta online que lo guarda en sus servidores para «protegerlo». Proteger el archivo y luego poner la contraseña en el asunto del correo. Cada uno deshace el cifrado sin que nadie tenga que romperlo.